ella no creía en los finales felices, pero quería que le demostraran que estaba equivocada

estúpida niña enamorada

Lo arruiné, es mi culpa.
No debí enamorarme.
Era un amor imposible, y lo sabía.
Me iba a lastimar, y lo sabía.
Pero ahí voy, estúpida niña enamorada. Mi mente lo sabía, pero un sabio dijo que cuando el corazón habla, la mente encuentra indecente objetar. Es por eso que acaba roto. En pedazos.
Y ahora ha llegado nuestra fecha de caducidad, tenemos que decir adiós y es difícil. Y sé que probablemente no te vuelva a ver, y que vamos a hablar pero lentamente dejaremos de hacerlo tan seguido. Y tengo miedo de irme, tengo miedo de dejarte olvidarme.
¿Ves como arruino todo? No debí enamorarme, no debí dejar que entraras a mi memoria poética.
Y ya lo dije antes y lo vuelvo a decir la distancia rompe y la juventud no es época de enamoramientos.