ella no creía en los finales felices, pero quería que le demostraran que estaba equivocada

Ilusiones


Me amabas y yo te amaba más de lo que debería.
Pero de repente todo desapareció.
Engaños, corazones rotos, una vana ilusión.
Y con un parpadear, estaba de nuevo junto a ti… viviendo mi supuesto final feliz.

A veces es demasiado complicado distinguir
entre un dulce sueño y la realidad.
Cada momento es solo un trozo de ilusión
que queremos que dure por siempre.
(aunque sabemos que no lo hará)

2 comentarios:

  1. Lindo. Me gustó.
    Besos, te espero en mi blog.

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  2. La realidad, al menos, te hace seguir adelante.

    (sonrisa de elefante)

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Si dejas un comentario me empaparás de la lluvia de la felicidad.