ella no creía en los finales felices, pero quería que le demostraran que estaba equivocada

Hablando sola.

–¿Todavía tienes el corazón roto?
–No… si. No lo sé.
–¿Lo amas?
–Supongo que una parte de mi siempre lo hará, fue parte de mi pasado y no puedo dejarlo ir. Pero no podría volver con él, sería autodestruirme.
–¿Y su nueva chica?
Suspiré. Hace unas semanas me había enterado de que el niño de mis ojos salía con otra chica, hace un par de días me había fijado que su nueva foto de perfil era con ella.
–Ya pasó un año, puede salir con quien quiera.
–¿Estas celosa?
–Si. Pero no de la manera que crees.
–¿Entonces cómo?
–Estoy celosa de ella porque tiene algo que yo nunca le pude dar, algo que hizo que lleven más tiempo juntos y que hiciera cosas por ella que no hizo por mi. Estoy celosa porque ella es más importante en su vida de lo que yo alguna vez fui.
–¿Y qué es lo que tiene ella que tú no?
–Es lo peor, no lo sé. Y supongo que nunca lo sabré.
–¿Esa es la razón por la que tienes el corazón roto?
–No. Es la razón por la que recordar nuestra relación me produce tristeza en vez de felicidad. Y eso me pone aún más triste. Eso y saber que no fui tan importante para él como él lo fue para mi. Yo seré una cara más en el pasado de entre tantas que conoce, mientras que él será de las pocas en el mío.
Hubo unos minutos de silencio que rompí.
–Supongo que esta bien. Supongo que aprendes algo de todas las relaciones que has tenido. Pero… ¿sabes lo que más me duele de corazón roto?
–¿Qué?
–No poder recordar como me sentía antes. No tener memoria alguna que me llene de felicidad como cuando estaba con él. Y lo sabía, siempre lo supe. Me daba mucho miedo perderlo y al final fue inevitable. Aunque creo que lo peor es creer que mis acciones valían la pena y darme cuenta de que no era cierto. Nada de lo que hacemos vale tanto la pena como creemos.
–Es una actitud pesimista.
–No, es realista.
–¿Te gustaría no haberlo conocido?
La pregunta me hizo reflexionar. ¿Me gustaría nunca haber hecho contacto visual, sonreído, platicado y luego salir con él una vez sin esperar enamorarme?
–Tal vez. A veces, cuando me duele más, cuando me dejó. A veces quisiera no tener el corazón tan maltratado, a veces…
–¿Pero no sería peor perder los buenos recuerdos?
–¿Las promesas rotas y los "por siempre que nunca fueron"? Duelen. Todo eso duele. No quiero perder las sonrisas y la sensación de mi corazón a punto de explotar de amor… pero duele. Un par de veces he soñado con él, que estamos juntos, despertar es lo peor, despertar y darme cuenta de que se terminó hace tiempo, volver a la realidad.
Suspiré de nuevo.
–Pero estoy bien, es parte de crecer, o eso dicen. Gracias por escucharme.
Y sonreí al espejo, porque hablar contigo y que te escuches te ayuda a sanar más que cualquier otra cosa.

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